Estás aquí

Combatiendo la ansiedad con meditación

No es extraño que el ajetreo de la vida moderna nos lleve a desarrollar altos niveles de ansiedad. Muchos aseguran que en el pasado la vida era más sencilla, porque se basaba en parámetros más simples y definidos. Pero en las últimas décadas, los niveles de exigencia han aumentado exponencialmente. Para constatarlo, solo basta con echarle un vistazo al mercado de trabajo.

Para alcanzar posiciones más estables y de mejores ingresos, los requisitos y exigencias suelen ser abrumadores. Y los que logran llegar a esas posiciones se ven inmersos en un entorno que muchas veces resulta altamente demandante y opresivo. Por eso es necesario tomarse un respiro de vez en cuando, y la meditación puede convertirse en una gran ayuda en ese sentido. Por suerte, cada vez hay más programas de meditación para la ansiedad.

¿Qué es la ansiedad?

Combatiendo la ansiedad con meditacion 2 - Combatiendo la ansiedad con meditación

La ansiedad es una emoción que experimentamos cuando nos sentimos amenazados por algún peligro, ya sea interno o externo. En este tipo de situaciones, nuestro cuerpo entra en un estado de nerviosismo y alerta, lo que genera cambios tanto físicos como mentales y emocionales.

Una técnica de meditación contra la ansiedad

Combatiendo la ansiedad con meditacion 1 - Combatiendo la ansiedad con meditación

La meditación nos permite entrenar nuestra mente para poder procesar y controlar las emociones negativas, mediante la generación de pensamientos y emociones positivas de tranquilidad, sosiego y relajación. Recomendamos seguir los siguientes pasos sencillos para controlar la ansiedad:

Sentarse lo más cómodamente posible, en un espacio tranquilo y libre de ruidos y perturbaciones.

En primer lugar, tomar conciencia plena de nuestro estado mental alterado, reconocerlo como una emoción normal que podemos empezar a controlar.

Llevar nuestros pensamientos al presente, al aquí y el ahora, dejando de lado todo lo relacionado con el ayer o el mañana.

Empezar a inhalar lentamente, lo más profundamente posible, tratando de sentir la respiración.

Exhalar de forma firme, progresiva y sostenida, hasta vaciar nuestros pulmones.

Cuando sintamos cualquier distracción, por pequeña que sea, solo debemos tomar conciencia de ella, aceptarla como una distracción normal, para luego hacerla a un lado y volver a enfocarnos en el proceso de la respiración.

Podemos pronunciar algunas palabras o frases que nos ayuden a concentrarnos en nuestro objetivo, como tranquilo, cálmate, retrocede, todo está bien, estoy en paz, etc.

Finalmente, para concluir la sesión, respirar profundamente unas tres veces e ir abriendo los ojos de forma paulatina.

Top